La CoLectora quiere ser una plataforma de mediación entre editoriales, librerías y lectoras. Una iniciativa antialgorítmica que actúe como soporte para la circulación de lecturas diversas de libros publicados por editoriales que operan al margen de grandes grupos económicos. Un espacio de encuentro a partir de una mirada crítica, situada y comprometida con la bibliodiversidad.
Surge como respuesta a un escenario caracterizado por la concentración del mercado editorial, la desigualdad en las condiciones de producción y circulación del libro, y la necesidad de generar herramientas que permitan visibilizar y contribuir al sostenimiento de proyectos culturales diversos y, en consecuencia, al conjunto de comunidades lectoras que surgen en torno a ellos.
Qué queremos hacer
La CoLectora entiende el libro como un bien cultural, social y político. En este sentido, reconoce que la producción editorial no es un proceso neutral, sino un campo atravesado por relaciones de poder, disputas simbólicas y condiciones materiales específicas. Desde esta perspectiva, el proyecto se propone contribuir al desarrollo de una cartografía editorial que permita identificar actores, prácticas y dinámicas del campo independiente, así como fortalecer redes de colaboración entre editoriales, librerías, mediadores y comunidades lectoras.
En este contexto, La CoLectora propone:
mapear editoriales independientes y sus catálogos,
visibilizar líneas editoriales y apuestas culturales,
facilitar la conexión entre proyectos afines,
promover la circulación de libros y contenidos,
fortalecer comunidades de lectura en torno a estos materiales.
A través de herramientas como el mapeo colaborativo, los clubes de lectura, las reseñas y las entrevistas, La CoLectora se propone generar instancias de encuentro entre editoriales, personas lectoras y mediadores, fortaleciendo redes existentes y habilitando nuevas formas de circulación. Todo esto para generar espacios de mediación que fomenten el acceso a la lectura, la circulación de ideas y la construcción de comunidades críticas.
La lectura es concebida como una práctica colectiva que habilita formas de encuentro, reflexión y transformación social.
La CoLectora también asume la necesidad de problematizar el concepto de “independencia” en el ámbito editorial. Lejos de constituir una categoría homogénea, lo independiente se presenta como un campo heterogéneo y en disputa, en el que coexisten distintos modelos de gestión, escalas de producción y vínculos con el mercado, el Estado y lo popular.
En este sentido, la CoLectora busca aportar a una comprensión más compleja del término, evitando su uso acrítico y reconociendo las tensiones que lo atraviesan. La independencia no se asume como un atributo fijo, sino como una posición relacional que se redefine en función de contextos históricos, económicos y culturales.
A partir de estos principios, La CoLectora orienta sus acciones hacia:
- la generación de espacios de diálogo entre personas lectoras,
- la promoción de la bibliodiversidad como condición para la pluralidad cultural,
- el fortalecimiento de redes de circulación y colaboración,
- la producción y sistematización de información sobre el campo editorial independiente,
- y la producción de conocimiento crítico sobre las transformaciones del sector.
La CoLectora se proyecta como una plataforma que articula investigación, mediación y acción cultural, con el objetivo de contribuir a la construcción de futuros posibles para el libro y la lectura.
Futuros en los que la diversidad editorial sea una condición estructural. Futuros en los que leer, editar y circular libros sigan siendo prácticas de creación, pensamiento y comunidad.
La CoLectora es, en este sentido, una apuesta por la articulación, la visibilidad y la circulación de proyectos editoriales que amplían el horizonte cultural contemporáneo.